10/7/12

Sobre volar

Mi destino es esconderme. Desaparecer en los espacios quietos, suspendidos, para que tú puedas entrar en ellos y encontrarme. Sólo si quieres.

Y, si el sonido del reloj de cuco te sobresalta, podrás pensar en la huida, pero la vuelta a la realidad se antoja demasiado oscura, casi pastosa. 

Prefieres quedarte aquí, en un conmigo sin mí. Y, a veces, desaparecer tú también. Flotar tocando mi techo para, luego, decidir que tu mundo está en observarme desde abajo.

Así transcurren plácidos nuestros días: yo atrapada detrás de las paredes, tú preso de la curiosidad que, finalmente, nos juega una mala pasada. 

A los dos. Porque la realidad es que deseo convertirme en una superestrella como tú. Despego mi espalda del yeso y lucho contra todo lo que soy. 

Hago MUCHO ruido. Lo pongo todo patas arriba y corro y brillo hasta que no alcanzo a ver nada. Ni soberbia, ni cobardía. Ni amor, ni justicia.

12/3/11

Lista (a completar) de cosas que tienen que ser los chicos


1. Valientes. No han de tener miedo, fundamentalmente a mí.

2. Buenos recordadores. Sin memoria vamos en círculos y sólo causamos sufrimiento.

3. Sabios. Especialistas de una disciplina que nadie más conozca. Mirar hormigas o escuchar mareas subterráneas valen.

4. ...

Un día nos encontraremos y oiremos el tic-tac de nuestros relojes en medio del ajetreo de coches y del ir y venir de la gente. Nos miraremos, primero de reojo y luego fijamente. Al final yo pasaré por su lado, respetando las tradiciones ancestrales que nunca decidió ignorar.


8/9/10

El infinito

Existe.

Existe y es la máxima tristeza, el dolor insoportable, la muerte.

Convócalos y estarás convocando al mismo infinito, que no tiene la forma del recorrido de un ocho descansando, sino del punto donde se cruzan sus curvas.

Donde las distancias desaparecen y el que lo sufre se encuentra totalmente solo en la oscuridad.

Él consigue que el compañero de cama que ahora te abraza parezca a kilómetros de distancia y que la persona que observa cómo tu cuerpo se convierte en agua inflamada desaparezca en una masa negra, informe.

El infinito es el ensimismamiento del pecador enloquecido, el segundo antes de que al quemado vivo se le pare el corazón, la pura necesidad de desvanecerse.

Congratúlate pues, querido lector, si alguna vez has tenido tales sensaciones: eso significa que has conocido el infinito en tu mundana e insignificante vida.

Patricia López 'Red, black, lonesome'

22/12/09

Inventario

Patricia López Scandinavian Love Palace

1 dorso de la puerta lleno de abrigos, bufandas e impermeables
3 maletas en equilibrio en lo alto del armario
5 pares de medias con agujeros remendados que esconden un delgado fajo de coronas danesas, (por si acaso)
1 cartel electoral con corazones de pintalabios adornando la sonrisa de mi TA*
1a impresión (robada de la fotocopiadora) del torso insinuante de una estudiante de fotografía del DSJ*
4 fotos de la noche en que nos bebimos el agua de los floreros
1a silueta (la tuya), marcada con línea de puntos en el papel beige de la pared de mi cama
1 ardor
1 pez que se ahoga a cada bocanada de aire que respira bajo el edredón
1a ristra de cuentas y cintas rojas y pimientos mexicanos de tela anuncia la fiesta
1 recipiente de sucedáneos de fresas, azúcar y nata a los que he debido acostumbrarme reposa al fondo, en la balda más alta de la estantería
Secretos de esta jaula de amor escandinava que me llevo conmigo y nunca conocerás.
*Assistant Teacher
*Danish School of Journalism

14/9/09

Cronología de las braguitas de volantes


Patricia López, "In the backyard"

-Primero las ves en el Blanco, abandonadas entre botines planos por una gitana que, moño en alto, ha decidido que, al fin y al cabo, da igual, porque lo que cuenta es que sus tacones resuenen por la acera y no lo que su marido se encuentra cuando apagan la lamparita.

-Te acercas tímidamente. Son monas, pero los escrúpulos disparan el síndrome 'demasiado kinki to be worn by me'.

-Ya que vas de londoner, te recomiendo que eches un vistazo a esos ventanales de Portobello donde las exhiben al loco estampado, a toda cuerda de tender y al despuntar de la primavera que se fue.

-Decidido. A la vuelta, serás la primera española en usarlas fuera del guetto. ¡Y ahora encima están de oferta! -Un par de pares, por favor-.

-La noche del estreno acaban en el parqué de (como siempre) la persona equivocada, mientras la adecuada permanecía en silencio a unos pocos metros antes de que todo se precipitase.

-Forman parte de una postal de otoño escandinava que inmortaliza los últimos rayos de sol en sus ondas 92% poliamida.

Dedicado a Ele y a Jony, de los que no sé nada desde ni se sabe!